Aviso de privacidad
Este aviso explica qué datos guarda CaiListo, para qué, con quién se comparten y qué podés hacer con ellos. Está escrito en el mismo tono que el resto del producto: sin letra chica.
Qué guardamos
Solamente lo que hace falta para que el programa funcione:
- De tu cuenta: tu correo y tu contraseña, que se guarda cifrada y que nosotros no podemos leer.
- De tu empresa: nombre, RTN, dirección, teléfono, régimen y los datos de tus CAI —rango, fechas y número de autorización— tal como los tipeás.
- De tu operación: tus clientes, productos, existencias, facturas, notas de crédito, pagos y los movimientos que los generaron.
- Técnicos: registros de acceso y de errores, que sirven para diagnosticar problemas y detectar accesos indebidos.
No guardamos datos de tarjetas. Cuando pagás con tarjeta, los datos se tipean en la pantalla del procesador de pagos y son suyos; a nosotros nos llega sólo el resultado del cobro.
Para qué los usamos
Para prestarte el servicio y nada más: emitir tus documentos, calcular tus totales y tu declaración, mandarte los avisos que pediste y responder cuando escribís a soporte. También para entender de forma agregada qué partes del programa se usan, sin mirar el contenido de tus documentos.
No vendemos tus datos, no los cedemos a terceros con fines publicitarios y no los usamos para entrenar inteligencia artificial.
Cai y el proveedor de inteligencia artificial
Es la parte que más merece explicarse, porque es la única en la que información tuya sale de nuestros servidores hacia otra empresa.
Cuando usás una función del asistente que interpreta texto —dictar un cobro, escribir una factura en lenguaje corriente, traer un catálogo desde una hoja de cálculo, preguntarle algo sobre tus datos—, el texto de esa consulta se envía a un proveedor externo de inteligencia artificial para que lo interprete y devuelva una propuesta.
Qué se manda y qué no:
- Se manda lo que escribiste y, según la función, la lista de nombres de tus clientes o productos para que pueda emparejarlos.
- No se manda tu base de datos, ni tus documentos emitidos, ni tus CAI, ni tus contraseñas, ni la información de tus cobros históricos.
El proveedor procesa la consulta y devuelve una respuesta; la propuesta se resuelve después contra tus datos en nuestro servidor, y no se ejecuta hasta que vos la confirmás.
Si preferís que nada salga, sencillamente no uses esas funciones: todo lo que hacen se puede hacer a mano, y la facturación completa funciona sin el asistente.
El dictado por voz
Donde tu navegador lo permite, aparece un botón de micrófono para dictar en vez de tipear. Esa transcripción no la hacemos nosotros: la hace tu propio navegador, y en la mayoría —Chrome, entre ellos— el audio se envía a los servidores de quien lo fabrica para convertirlo en texto. A nuestros servidores llega el texto ya escrito, nunca el audio, y no lo guardamos como grabación.
Si preferís que no salga tu voz, no uses el botón: todo lo que se dicta se puede escribir.
Con quién más se comparten
Con nadie, salvo los proveedores que hacen falta para operar:
- El proveedor de inteligencia artificial descrito arriba.
- El servicio de correo que entrega los mensajes que el programa te manda —recuperación de contraseña, avisos, resumen diario—. Recibe tu correo y el contenido de esos mensajes.
- El procesador de pagos (Recurrente), si pagás con tarjeta. Recibe tu nombre, tu correo y los datos de tu tarjeta, que nosotros nunca vemos ni guardamos: se los das directamente a ellos en su propia pantalla. De vuelta sólo recibimos si el cobro salió bien, por cuánto y hasta qué fecha quedás al día.
- El proveedor de infraestructura donde corren los servidores.
También los entregaríamos si una autoridad competente lo requiriera formalmente conforme a la ley.
Los recordatorios por WhatsApp no pasan por nosotros: el programa arma un enlace y el mensaje lo mandás vos desde tu propio teléfono, con tu propia cuenta.
Dónde están y cuánto duran
Tus datos viven en una base propia de CaiListo, separada de cualquier otro producto de Abistra. Se conservan mientras tengas la cuenta abierta.
Si pedís que la borremos, borramos tus datos. Exportá antes: la obligación legal de conservar tus documentos fiscales es tuya, y después de borrarlos no vamos a poder devolvértelos.
Seguridad
El acceso va cifrado, las contraseñas se guardan con funciones de hash y los datos de cada empresa están aislados por reglas del servidor, no sólo por la interfaz. Ningún sistema es infalible: si ocurriera una filtración que afecte tus datos, te lo avisaríamos.
Qué podés hacer con tus datos
- Verlos, todos, desde el programa.
- Exportarlos cuando quieras, sin pedir permiso y estés al día o no.
- Corregirlos, con una excepción que no es nuestra: el contenido fiscal de un documento ya emitido no se edita —se corrige con una nota de crédito—, porque así lo exige la normativa.
- Pedir que los borremos, escribiéndonos.
Cambios a este aviso
Si cambia algo de fondo —sobre todo qué se comparte y con quién— te avisamos por correo con al menos treinta días de anticipación. La fecha de vigencia está arriba.
Contacto
Para cualquier consulta sobre tus datos, escribinos a [email protected].
